Jenna Rink es una niña de 13 años atrapada en las típicas humillaciones de la adolescencia. En su desastroso cumpleaños, cansada de ser ignorada por las chicas populares y tras un amargo malentendido con su mejor amigo Matt, Jenna se encierra en un armario y pide con todas sus fuerzas un deseo: tener 30 años y ser exitosa. Gracias a un polvo mágico, Jenna despierta a la mañana siguiente convertida en una deslumbrante mujer de 30 años en un lujoso apartamento de Manhattan, con el trabajo de sus sueños en una revista de moda. Sin embargo, pronto descubrirá que la vida adulta es un nido de víboras y que, en el camino a la cima, se convirtió en una persona fría que alejó a la única gente que la amaba de verdad.
Es una película llena de nostalgia y corazón que nos enseña a valorar nuestra verdadera esencia y a nuestros amigos de verdad.
Si te gustó esta, debes ver: Quisiera ser grande (Big)